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Voces ancestrales – #29 Atraque (Versión español)

La Isis se estacionó y de ella salió una lanzadera. Valkiria 1, las valkirias eran las lanzaderas de la corporación, su forma era como la de un águila y estaban dotadas de un blindaje a base de grafeno como el resto de las naves con la salvedad de que este estaba blindado, para proteger las lanzaderas de peligros como la gravedad al descender a un planeta o las hostilidades que pudieran surgir en alguna zona de batalla.

La nave era totalmente adaptable a las diferentes condiciones que la inmensidad del espacio ofrecía, eran unas lanzaderas extraordinarias y de las más versátiles del mundo. Éstas solo servían para cortas distancias pero en ese corto espacio podían maniobrar como la mejor de las corbetas de cualquier mundo conocido gracias a su ágil chasis. Sin embargo a la hora de la batalla solo contenía pequeños misiles y cuatro raíles de potentes armas de fuego, ya que la idea de estas naves eran entrar y salir rápido de cualquier lugar, confiando siempre en su blindaje y en la capacidad de sus pilotos para ser los más rápidos de la galaxia.

En la Valkiria 1 iban el piloto, uno de los mejores de toda la flota, Zizek que iba estudiando los libros de Sul en su terminal portable, Melnik que se encontraba de pie agarrado a las barandillas, siempre expectante, el escuadrón especial del almirante, con la salvedad de llevar una versión de sus armaduras más ligeras, en principio para no escandalizar a la población, pero sin duda iban acompañándolos en el pequeño arsenal junto con un equipo que podría volar la mitad de Yao Therm por los aires, en caso de que hiciera falta.

La valkiria se aproximó y pasó los controles de vuelo al control de embarque que desplegó un sin fin de Aerobots que aseguraron la nave y se la llevaron hacia un hangar seguro. Este era el protocolo de despegue y aterrizaje del acceso principal, todo el que pasaba por esta puerta de embarque, unas dos mil naves al día de carga descarga, pasajeros y otros, debía proceder de este modo.

Al piloto no le gustó mucho el no poder dirigir su nave hasta el suelo, entre otras cosas porque el comando de vuelo quedaría marcado en aerobot en vez en el de la nave, algo que hacía difícil la cualquier huida o negocio ilícito en la zona. Esto no era problema para los tripulantes, pero no era la primera vez que tenían que huir de un lugar, de modo que el piloto se aseguró de grabar la secuencia de embarque por si surgía cualquier emergencia.

Cuando la Valkiria 1 atracó en el hangar todos se apresuraron a bajar, según había podido ver Melnik, el lugar estaba lleno de entretenimiento y comodidades, podía ser un buen momento para que la gente de la Isis descansara. Melnik se llevó la mano al oído.

“Julius, da permiso por turnos a los tripulantes de la Isis para desembarquen y descansen del viaje. En un cuatro rotaciones estaremos en movimiento”. Dijo Melnik.

Melnik y Zizek encabezaban la marcha mientras que el escuadrón permanecía vigilante sobre éstos. No iban armados ya que las leyes de Yao Therm establecían un protocolo muy estricto con las armas, pero sí sabían manejar sus cuerpos y dominaban casi todas las artes de defensa cuerpo a cuerpo.

La gente a menudo interrupía el paso mientras que Zizek avanzaba abriéndose camino entre la gente mientras que Melnik miraba a su alrededor. Había toda clase de personas, de todas las condiciones sociales en la zona de los bazares y centros comerciales, las tiendas iluminaban estos pasillos como si e calles reales se tratara, y los neones mostraban el camino hacia cada una de las tiendas, de vez en cuando se cruzaban ciudadanos de otras civilizaciones que mantenían aquí grandes colonias, algún Agothz cruzaba las calles por encima de los humanos a veces hasta un metro de diferencia y con sus característicos cuerpos con abdómenes delgados muy parecidos al de los reptiles y sus torsos fuertes y anchos, con piernas que flexionaban sobre un tobillo alto y muslos capaces de dar grandes zancadas. Su mundo de procedencia era una supertierra llamada “Tiana” y allí las distancias era mucho mas grandes ademas de tener una gravedad la mitad que la de la tierra, permitiendo esta clase evolución.

“¿Habéis visto eso, es Agothz?” Dijo a Melnik. “Apenas cabe en el bazar”.

“Si, desde luego este es un buen lugar para venir desde todos los puntos de la galaxia”. Dijo Zizek.

“No olvides que ahora gira mucha economía en torno a este sector de la galaxia, a pesar de las incursiones de las colmenas y guerra de entre clanes”.

Zizek se paró unos instantes.

“Creo que es por ahí”, dijo señalando a un gran pasillo que se adentraba en el interior de la estación. Las tiendas iban dejando paso a los puestos de comida rápida, allí había todo tipo de comida, para todas las especies conocidas, era uno de los pasillos de servicios. Estos se disponían con los puestos y restaurantes en la primeras líneas y luego daban paso a hoteles y lugares de descanso. Estos eran los lugares más cosmopolitas de la galaxia conocida sin duda, aquí covergían un montón de civilizaciones con un montón de susbculturas y todas querían estar representadas en su famosa zona gubernamental, por eso Yao Therm se había convertido en uno de los lugares más concurridos de todo el espacio.

Zizek se paró delante de un puesto. Miro el menú, de repente éste avanzó hasta el puesto y pidió señalando con el dedo sobre el cartel táctil un plato de la carta. Y esperando que el camarero le pusiera el plato se quedó mirando al resto del grupo.

“¿No os hace una comida Japonesa?” Dijo impaciente.

Melnik avanzó hacia su lado y mirando la carta le pidió al camarero un número “3”,  el resto del escuadrón se sentó en el otro extremo del puesto y pidieron la comida mientras hablaban distendidos.

“¿Alguna vez soñaste ver un lugar como este almirante?” Dijo Zizek.

“No, ni siquiera me lo había planteado. Pero precisamente se que por estos lugares son por lo que nosotros tenemos que luchar”.

“¿Y esa guerra suya por dónde empieza?”

“Ya lo sabes Zizek, se trata de acabar con las amenazas sobre este y otros lugares, las colmenas amenazan constantemente lugares como este y ABIC debería protegerlos”.

“¿Y si te dijera que las colmenas las crearon los humanos? Que son parte en parte tecnología humana”. Dijo Zizek queriendo tentar a Melnik con la teoría del doctor Sul.

“Te diría que eso son bobadas, todas las historias conocidas dicen lo mismo, los humanos evolucionaron con ayuda de los `Em para que al cabo de los años nosotros pudiéramos ayudarlos a ellos”.

“¿Y si hubiera lagunas en esa historia?”

“Tendrían que probarse, sin duda”.

“Lo que yo pensaba”, dijo mientras se llevaba un trozo de sushi a la boca. “Se lo preguntaremos al doctor Sul, quien ha hecho una gran disertación sobre esta teoría y dice que tiene incluso pruebas. Quizá nos ayude a saber más sobre la nave y esa tecnología que tanto le atrae”.

Melnik se quedó serio mirando Zizek de forma desafiante, a pesar de su curiosidad no le gustaba que Zizek bromear con él de esta manera y mucho menos en cuanto a lo que historia ortodoxa se refiere, ya que este se guiaba por esos principios, había luchado por esos principios y no estaba dispuesto a tolerar ninguna broma al respecto.

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