Uno de los últimos pasos en la producción cinematográfica, o más concretamente en las postproducción de una producción, es la banda sonora original.
Algo que seguro, si faltara se echaria de menos, pero en ocasiones parece como si algunas producción no tuvieran, debido por supuesta a la integración tan buena de las mismas y la forma que el espectador tiene de entender esta banda sonora.
Banda sonora original.
La banda sonora de una película es la música en sí, o canciones que acompañan las acciones editadas de la misma. Esto no hay que confundirlo con los efectos de sonido o la edición de sonido, que aunque entran en la misma sección, y pueden estar hechas por el mismo equipo, no tienen que ver nada una con la otra. Las bandas sonoras originales pueden estar formadas por canciones existentes, o partes de las mismas. Las cuales se usan cuando hay un montaje o sucesión de imágenes o simplemente queremos enfatizar alguna parte de la edición del film para resaltarlo, como parte de la narrativa.
Pautas para la banda sonora.
Los compositores y técnicos de sonidos una vez se embarcan en esta parte de creción del film no lo hacen a ciegas. Por supuesto deben tener unas pautas marcadas por el director del film o serie con el fin de enfatizar cada una de las partes necesarias de estas piezas. Recordemos que esto no deja de ser un recurso narrativo y no es necesario siquiera que un film tenga una banda sonora. Ya que puede haber muchos recursos narrativos dentro de la historia que queremos llevar a cabo. “Un ejemplo muy interesante de todo esto es la película de Fury Road, que incorpora la banda sonora a modo de tambores de guerra en un vehículo, que persigue durante todo el film a los protagonistas”.Compositores de bandas sonoras.
En un espectro más amplio los compositores de bandas sonoras normalmente como creativos musicales que son siempre hacen piezas completas. En muy pocos casos se ciñen a la duración de el montaje, a no ser que esta pieza o la construcción del disco de banda sonora esté dispuesto a partir del film. Es lógico componer canciones y no trozos, por eso y aunque no se nos muestra la mayoría de piezas musicales que solemos oír en un film suelen ser más amplias de lo que parecen. No obstante hay auténticos maestros que hacen composiciones minimalistas que expresan todo lo que el director quiere expresar en los segundos o minutos exactos en los que esta banda sonora va a ocupar. En el caso de usar canciones, en fin, todos sabemos o apreciamos que en este caso solo se cojen partes según convenga a la narrativa y al espacio sonoro que ocupan, como he dicho con anterioridad.
